La elección de un trípode merece que le dediques un momento, ya que solo así conseguirás uno que te sirva de apoyo a ti y a tu equipo. En el siguiente artículo resumiremos todo lo que necesitas saber para elegir un trípode.
Todo fotógrafo y camarógrafo sabe que el mejor amigo no es el de cuatro patas, sino el de tres. Gracias al trípode, minimizas las vibraciones y consigues una imagen estable y fluida. ¿Cómo elegir el trípode ideal para tus necesidades?
Antes de entrar en los parámetros, planteémonos primero algunas preguntas que le orientarán a la hora de elegir el trípode adecuado. Porque ni siquiera el trípode más caro le servirá de mucho si no se adapta a sus necesidades.
El tamaño importa. Para manejar cómodamente la cámara de fotos o de vídeo, elige un trípode adecuado a tu altura. La altura ideal del trípode corresponde a la altura de la persona que lo va a utilizar, ya que, mientras que bajarlo es relativamente fácil, subirlo no es tan sencillo.
Un trípode es adecuado para el campo, otro para el estudio. Si lo transportas con frecuencia, agradecerás los modelos más ligeros; por otro lado, un peso menor suele ir acompañado de una menor estabilidad. Por eso, los trípodes para grabar vídeos suelen ser, por regla general, más robustos que los trípodes para fotografía.
¿Haces fotos de productos, paisajes o quizás del cielo nocturno? El trípode es, junto con el objetivo, un elemento imprescindible en tu equipo. Además de la altura y la estructura, tendrás que fijarte en el tipo de rótula adecuado, la capacidad de carga y otros parámetros que analizaremos poco a poco.
CONSEJO: Si también estás pensando en comprar un nuevo objetivo, no te pierdas nuestro artículo sobre cómo elegir un objetivo, en el que descubrirás todo lo que es clave a la hora de elegir el objetivo adecuado.
La oferta de trípodes es bastante amplia, por lo que vamos a repasar juntos sus parámetros básicos para que te orientes mejor.
Para trabajar cómodamente, no debes encorvarte al usar el trípode. Por lo tanto, elígelo teniendo en cuenta tu altura. Además de la altura máxima, también es útil conocer la altura mínima para saber qué variabilidad te ofrece el trípode.
Si transportas el trípode con frecuencia, te recomendamos que prestes atención también a las dimensiones cuando está plegado, para no tener que comprar equipaje adicional por su culpa. Las patas de los trípodes plegables se componen de varios segmentos. Cuantos más segmentos, más compacto será el trípode una vez plegado; por otro lado, esto se paga con una menor estabilidad.
Un trípode de calidad debe ser resistente, así que evite el plástico a toda costa. Hoy en día, lo más habitual es encontrar aleaciones de aluminio y materiales compuestos con fibra de carbono (el llamado «carbono»). Los de aluminio son más pesados y baratos, los de carbono son más ligeros, pero también considerablemente más caros. Otra opción son los trípodes detitanio, que también son muy resistentes y destacan por su bajo peso.
El peso del trípode depende no solo de sus dimensiones, sino también de los materiales utilizados. Mientras que los de aluminio pesan bastante a la espalda, los de carbono suelen ser más ligeros. Como ya hemos indicado en la introducción, un mayor peso no siempre es un inconveniente; si necesitas un trípode que resista incluso las ráfagas de viento, un peso menor sería, por el contrario, un inconveniente.
Los trípodes más comunes son los llamados «tripodes», es decir, trípodes con tres patas y un poste central extensible (que a veces se puede girar 180°, lo que te permite fotografiar lo más cerca posible del suelo, una característica ideal para las fotos macro). Ofrecen una gran estabilidad y se pueden encontrar en una amplia gama de alturas. Gracias a su buena estabilidad, también son útiles para tomar fotos por la noche.
Además de los trípodes clásicos, en el mercado también encontrarás minitrípodes que, como su nombre indica, son considerablemente más pequeños. Los minitrípodes, o mini trípodes, se pueden plegar hasta alcanzar unas dimensiones realmente compactas, aunque siguen siendo pequeños incluso cuando están desplegados. Por lo tanto, resultan especialmente útiles cuando viajas con cámaras más ligeras o al fotografiar productos de menor tamaño.
El tercer tipo son los llamados monopiés. No se puede hablar mucho de estabilidad, dado que solo tienen una pata. No podrás hacer fotos del cielo nocturno con ellos, pero te ayudarán en condiciones de poca luz y son mucho más manejables que un trípode. Son eficaces para amortiguar las vibraciones y aliviar la carga de las manos al utilizar equipos pesados. Otra ventaja esel ahorro de espacio y peso, así como una mayor movilidad del fotógrafo o camarógrafo. Por eso resultan útiles para fotografiar deportes o animales.
CONSEJO: Si te vienen bien tanto el trípode como el monopié, puedes elegir entre modelos que se transforman fácilmente de un trípode clásico a un monopié ligero.
Por último, pero no menos importante, piensa si vas a utilizar el trípode con una cámara sin espejo y un objetivo ligero, o si necesitas que soporte una cámara réflex más pesada con un teleobjetivo de gran tamaño. El valor indicado en el trípode corresponde a la carga máxima; las condiciones ideales se alcanzan cuando se utiliza como máximo la mitad de ese valor.
Para una mayor estabilidad, es recomendable añadir peso al trípode; a menudo hay un gancho debajo del cabezal donde puedes colgar la mochila fotográfica con el resto del equipo.
Otro componente importante es el cabezal del trípode, que sujeta la propia cámara. Existen varios tipos de cabezales de trípode que se diferencian en la forma en que permiten mover la cámara o la videocámara. El cabezal del trípode se puede adquirir directamente en un kit con las patas del trípode, o bien se pueden elegir por separado las patas y el cabezal.
· Cabezal esférico: Los cabezales esféricos son pequeños y ligeros. Permiten cambiar rápidamente la posición horizontal y vertical al mismo tiempo. Por otro lado, la imposibilidad de ajustar los ejes vertical y horizontal por separado no permite una composición totalmente precisa. Es ideal para fotografiar personas, animales o deportes.
· Rótula de tres ejes: Las rótulas de tres ejes, también conocidas como rótulas 3D, permiten ajustar los ejes por separado, lo que te permite jugar con la composición perfecta. La desventaja es que el ajuste lleva más tiempo. Son especialmente adecuadas para fotografiar paisajes, arquitectura o productos.
· Rótula de vídeo: Las rótulas de vídeo están diseñadas para grabar vídeos con fluidez. El movimiento se produce en ambos ejes a la vez y permite seguir con fluidez al objeto que se está grabando. El movimiento más fluido lo proporcionan las llamadas rótulas fluidas con amortiguador de líquido.
Y ahora, volvamos a la realidad. La elección del trípode también depende en gran medida de tu presupuesto. Así que, aunque en teoría tengas claro qué es lo que no puedes prescindir en un trípode, es posible que tengas que hacer ciertas concesiones. Por eso, piensa bien qué es lo esencial para ti y qué no es tan importante. En cualquier caso, no intentes ahorrar en materiales y acabado.