¿Cámara compacta, réflex o sin espejo? Lee la guía para elegir una cámara y descubre cuál es la mejor opción para ti.
¿Estás pensando en comprarte una cámara de calidad y te sientes perdido entre tanta oferta? Empieza por leer esta guía sobre cómo elegir una cámara que se adapte a tus necesidades y habilidades.
No hay una respuesta única a la pregunta «¿Cómo elegir la mejor cámara?». Tanto si estás buscando una cámara réflex como una sin espejo, hay muchas variables que influyen. Por eso hemos redactado una breve guía que te servirá de punto de partida. Pero no olvides que solo estamos hablando de la elección del cuerpo de la cámara. La elección del objetivo es otro tema.

El primer paso, y el más importante, a la hora de elegir una cámara es averiguar qué esperas de ella. Si eres principiante, probablemente no necesites un modelo profesional caro. Por el contrario, si no es tu primera cámara y ya has hecho algunas fotos, tus expectativas serán mucho mayores. ¿O buscas una cámara ligera para viajar, que sirva para capturar recuerdos y cuyo principal criterio sea su peso reducido? ¿Y tienes pensado grabar vídeos además de hacer fotos? Haz primero una lista de tus requisitos para tener un punto de partida.
Mientras que para las fotos fijas de las vacaciones te bastará con una cámara compacta normal, para las instantáneas y el movimiento necesitarás unos parámetros algo más exigentes. Sin embargo, elige siempre en función de lo que planees fotografiar; no des por sentado que lo más caro será siempre mejor. Cada género requiere unos parámetros ligeramente diferentes, por lo que es bueno tener claro si te inclinas más por la fotografía de paisajes, de deportes o, por ejemplo, del cielo nocturno.
Las cámaras varían mucho en precio. Las cámaras compactas se pueden adquirir por unos pocos miles de coronas, mientras que las cámaras réflex digitales (DSLR) o sin espejo de gama alta pueden costar fácilmente varios sueldos mensuales y un riñón de paso. Y es que con la compra del cuerpo de la cámara solo acaba de empezar. No te olvides de los objetivos, el trípode o las fundas para la cámara. Ten en cuenta, por tanto, que el coste total probablemente será superior al precio de la propia cámara.
Antes de entrar en detalles sobre los parámetros, clasifiquemos las cámaras en tres categorías principales.
Cámaras compactas (CSC)
Estas cámaras son pequeñas y ligeras, lo que las convierte en la compañera ideal para viajar. No permiten cambiar de objetivo y no tienen tantas funciones como las cámaras réflex o sin espejo, pero son más que suficientes para capturar los momentos del día a día. Así que, si buscas una cámara que haga mejores fotos que un teléfono, una compacta es la opción ideal. Además, las cámaras compactas se pueden encontrar a precios muy asequibles.
DSLR – cámaras réflex digitales
Cámaras digitales sin espejo – mirrorless
Así, mientras que en una cámara compacta lo tienes todo en uno, en las cámaras con objetivo intercambiable compras los componentes por separado y, gracias a ello, funcionan un poco como un kit de construcción que puedes adaptar a tus propias necesidades. Y precisamente a cómo elegir una cámara réflex digital o una sin espejo nos dedicaremos en nuestra guía de selección.
Tamaño del sensor
Los sensores de formato completo (24×36 mm), basados en el tamaño de un fotograma de película cinematográfica, sirven como referencia básica y ofrecen la mejor calidad de imagen incluso en condiciones de poca luz. La desventaja es que las cámaras con este tipo de sensor suelen ser más caras y más grandes. Al fotografiar en formato completo con un solo objetivo, el ángulo de visión es el mismo que si se fotografiara en película.
Más baratas, más pequeñas, pero de gran calidad, son las cámaras con sensores APS-C (24×16 cm), que destacan por el menor peso de la cámara. En las cámaras sin espejo se pueden encontrar sensores aún más pequeños con la denominación Micro 4/3 (17×13 mm), que se aprecian en las cámaras de viaje, ya que estos dispositivos siguen teniendo objetivos intercambiables, pero su peso es muy reducido. En estos tipos de sensores, la distancia focal es más corta o más larga y solo se captura un recorte de la escena en comparación con lo que se capturaría con un sensor de formato completo; es decir, con el mismo objetivo, el ángulo de visión es menor.
Resolución del sensor
Veámoslo con un ejemplo: con una resolución del sensor de 12 Mpx, la imagen resultante tendrá un tamaño de 35,9 × 24,0 cm, mientras que con 50 Mpx el tamaño será de 73,3 × 48,9 cm. Por lo tanto, adapta tu elección a si planeas tomar fotos para el álbum familiar o si vas a imprimir fotos en gran formato.
Estabilizador de imagen

Resistencia a las condiciones externas
Por desgracia, no basta con un cuerpo resistente, sino que también necesitas objetivos igual de resistentes. No te vamos a engañar: con un equipo así, tendrás que rascarte bastante el bolsillo.
Opciones de grabación de vídeo
También vale la pena elegir un dispositivo con un enfoque rápido y preciso para poder seguir objetos en movimiento. Por último, pero no menos importante, asegúrate de que la cámara tenga un micrófono integrado de calidad o la posibilidad de conectar un micrófono externo.
Por supuesto, grabar vídeo consume más energía que hacer fotos, así que elige un dispositivo con una batería de gran capacidad y prepárate para que una sola no te baste.

Disponibilidad de objetivos
Conectividad
Algunas cámaras disponen de Bluetooth, lo que te permite conectarlas a una aplicación del teléfono, que a su vez funciona como disparador remoto. La conexión Wi-Fi con la aplicación móvil te servirá para descargar rápidamente las fotos sobre el terreno, como visor remoto de la cámara y como opción rápida para subir fotos a las redes sociales.
Aunque la elección de una cámara adecuada es bastante importante, siempre depende un poco más del objetivo, que se encarga de la mayor parte del trabajo. Si necesitas ahorrar, no renuncies a la calidad del objetivo, sino que es mejor que compres un cuerpo algo más barato.
